El equipo burgalés tuvo que hacer frente a una climatología adversa, a una expulsión que le dejó en inferioridad durante más de 50 minutos y a un rival muy motivado.

El Recoletas Burgos Caja Rural logró esta jornada una victoria ante la Santboiana que puede considerarse la más complicada y meritoria de toda la temporada. Una climatología muy adversa, un rival muy motivado y una expulsión de Iñaki Mateu a los 27 minutos que condicionó gran parte del partido. Un encuentro muy trabado, con unas defensas inexpugnables de ambos equipos, que hicieron imposible que hubiera ni un solo ensayo a lo largo de todo el partido. Así las cosas el encuentro se resolvió en el pateo, mediante el juego de estrategia. Y además en el último segundo, cuando Carrió daba la victoria al conjunto burgalés al resolver un golpe de castigo.
El agua y el viento eran el primer impedimento para poder contemplar un partido en condiciones normales. Los dos equipos tuvieron que hacer un enorme esfuerzo por adaptarse a esta situación, evitar errores y no dar facilidades al rival, y ambos lo consiguieron.
A los 4 minutos un golpe de castigo transformado por De la Torre ponía en ventaja al equipo catalán. No era fácil entre tanto viento hacer llegar el oval entre los palos, pero la Santboiana lo lograba en dos acciones prácticamente consecutivas ya que sin apenas tiempo para reaccionar por parte del Recoletas, los locales lograban ampliar su ventaja en otro tiro a palos también transformado por De la Torre. Un tanteo de 6-0 en apenas 8 minutos presagiaban problemas para el equipo burgalés, que intentaba reaccionar en medio del vendaval, pero no lo tenía fácil.
Era partido para pateadores. Lograr un ensayo era casi un milagro. Las acciones defensivas, el viento y la lluvia lo ponían muy cuesta arriba. Pero Recoletas Burgos lograba reducir diferencias de la única manera posible, en los lanzamientos a palos. Un golpe de castigo transformado por Carrió a los 22 minutos ponía el 3-6 y los burgaleses se metían de lleno en busca de la remontada.
Sin embargo, iba a llegar el peor momento para el Recoletas Burgos cuando a los 27 minutos una pelea entre Iñaki Mateu y Zé Conde, que terminó con la expulsión del jugador del equipo castellano por propinar un puñetazo a su rival. Una situación que ponía en grave riesgo el partido para el equipo de Burgos que debería afrontar el resto del encuentro, 53 minutos, con un jugador menos.
Antes del descanso el conjunto catalán intentó ampliar el tanteo a su favor, pero la buena defensa burgalesa lo evitó, llegando al descanso muy vivo, solo con 3 puntos por debajo de su rival.
Se preveía una segunda parte complicada para Recoletas Burgos, con un jugador menos y buscando una remontada que parecía casi imposible. Sin embargo dos acciones fruto de llevar la iniciativa en el partido, ante un conservador equipo catalán, propiciaron sendos golpes de castigo, que transformados por Carrió ponían a Burgos por delante en el marcador por primera vez en el encuentro. 6-9.
Quedaban más de 25 minutos por delante y no tardó la Santboiana en equilibrar el partido, con otro tiro a palos de José María de la Torre a los 59 minutos.
El partido parecía llamado a concluir en tablas. Más iniciativa por parte burgalesa pero también los catalanes buscaban sus opciones. Todo era posible. Y en el último suspiro, Recoletas Burgos Caja Rural encontraba el premio a su esfuerzo, a saber aguantar al rival con un jugador menos y ser ambicioso hasta el final. Un premio en forma de golpe de castigo, que esta vez sí, Carrió lograba transformar para poner el definitivo 9-12.
Una victoria de oro para el equipo de Burgos en unas condiciones muy adversas.
ASI SE MOVIÓ EL MARCADOR
3-0, min.4: golpe de castigo de José María de la Torre; 6-0, min.8: golpe de castigo de José María de la Torre; 6-3, min.22: golpe de castigo de Carrió; 6-6, min.45: golpe de castigo de Carrió; 6-9, min.56: golpe de castigo de Carrió; 9-9, min.59: golpe de castigo de José María de la Torre; 9-12, min.79: golpe de castigo de Carrió.












