lunes, junio 24, 2024
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Burgos

Punto Balsámico

Artículo de opinión de Jairo Velasco sobre la actualidad del Burgos CF.

Uno de veinticuatro. Puede parecer escaso botín para tratarse de la octava jornada que se
disputa fuera de casa, pero pocas veces ha sentado mejor un empate que el conseguido la
tarde de este domingo en A Malata.

Llegaba una nueva visita a domicilio, una nueva oportunidad de acabar con esta mala racha lejos de El Plantío que nos viene persiguiendo desde que consiguiéramos arrebatar un punto en Cartagonova allá por el mes de mayo. Alentados por la épica remontada vivida el pasado fin de semana frente al Alcorcón las energías parecían renovadas con el objetivo de estrenar nuestro casillero sin el arropo y el calor del municipal.

Quizás el escenario no fuera el mejor para dar la vuelta a la tortilla, el Racing de Ferrol como rival, en un campo que no conoce la derrota desde finales del año 2022. Por este motivo, el vizcaíno Jon Perez Bolo (al que deseo una pronta recuperación desde este comentario), representado por su segundo Pablo Lago en el estadio ferrolano, dispuso la alineación más defensiva vista hasta el momento, prácticamente “caleriana”, blindando el bloque bajo del equipo y con perspectivas de cazar alguna a la contra con Ojeda y Sancris en ambos flancos.

El objetivo era minimizar la sangría de ocasiones en contra que nos habían generado en cada una de las visitas realizadas hasta el momento, priorizando el bloque a la presencia en el once de nuestros, a priori, dos jugadores más creativos, Curro y Fer Niño, que esperarían su turno como revulsivos desde el blanquillo.

El plan funcionó prácticamente a la perfección en lo que a la parcela defensiva se refiere. Partido lento y trabado, con buena gestión del ritmo y limitando las acciones peligrosas de sus jugadores más importantes, alguno de ellos revelaciones de la liga Hypermotion.

El Burgos únicamente se asomó a la portería defendida por el ex-eibarrés Ander Cantero en acciones a balón parado, pero tampoco sufrió demasiado las virtudes ofensivas ferrolanas; Y cuando más cómodo parecía sentirse el conjunto blanquinegro sobre el césped, llegó el gol local. Tremendo fallo de Caro, que midiendo mal su salida en un balón fácil, sirvió en bandeja el gol al conjunto local.

El dicho dice que cuando montas un circo, te crecen los enanos, y de esta manera, el que casi nunca falla, falló. Mazazo psicológico para un equipo que hasta el momento no había hecho mal partido, pero que parecía echar una piedra más a una tumba mental de la que parecía que iba a ser muy difícil salir.

A partir de ahí carrusel de cambios buscando acercarse más a la línea de tres cuartos local, pero las imprecisiones se sucedían, más alimentados por las ganas de acabar con la maldición que por la pausa necesaria para buscar las mejores opciones.

El partido ya encaraba la parte final del tiempo añadido, y cuando ya todos los titulares de la prensa apuntaban a una nueva debacle, un balón filtrado entre líneas, es prolongado por Curro con un sutil toque magistral que deja sólo a Fer Niño y este se encarga de dar trabajo extra en las redacciones.

Esto es lo que tienen los grandes jugadores, dos toques son suficientes para tirar abajo a una de las mejores defensas del campeonato. Puede que el media punta onubense haya bajado sus prestaciones respecto al brillante comienzo de campaña que tuvo y que deslumbró a toda la Segunda División, pero sus botas son diferenciales, y cuando encuentra aliado a uno de los mejores delanteros de la categoría, el éxito está garantizado.

La celebración del gol fue muestra evidente de toda la tensión que ha pasado este vestuario en las últimas fechas. A los aficionados nos duele ver perder a nuestro equipo, pero estos jugadores han demostrado ser profesionales y estar implicados como los que más con esta camiseta. No es cuestión de desidia, ni de kilómetros recorridos, ni de “no meter la pierna”, como se diría en el argot futbolero, a veces las situaciones superan a nivel mental, porque parece que todo sale del revés y por más esfuerzo que hagas no consigues dar la vuelta a la situación.

No nos podemos despistar, las victorias de Huesca y Amorebieta de esta jornada obligan a
sumar tres puntos en el partido del sábado contra el Andorra para dar valor al punto logrado este domingo. Todos tenemos la esperanza de que este haya sido el punto de inflexión y que se hayan disipado todos los complejos que pudiéramos tener fuera de nuestro feudo; Tiempo y jornadas hay de sobra para poder mirar más arriba que abajo, y en esto tenemos que remar todos juntos.

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