Parece que fue ayer y ya se han cumplido ocho años desde aquel Primero de Mayo de 2004 en el que nació Burgosdeporte.com.
Tengo que confesar que en un primer momento no tenía muy seguro que el proyecto cuajaría como lo ha hecho en la sociedad burgalesa. Es cierto que quienes me rodeaban siempre estuvieron con mucho ánimo e incluso tuvieron que darme un empujoncito para que me decidiera a poner en marcha todo esto.
Era un mundo desconocido para mi, tanto de deporte como las nuevas teconologías y ha exigido un esfuerzo especial de actualización de conocimientos para entender en fenómeno social que supone la creación de un medio de comunicación por Internet.
Burgosdeporte ha exigido inversión, muchas horas de trabajo y sobre todo mucho esfuerzo y dedicación. No mirar el reloj y sacrificar determinados momentos de ocio por ofrecer el mejor servicio a quienes nos siguen. Pero ha merecido la pena.
Cuando empezamos los medios de comunicación en Internet eran incipientes, algunos nos llamaban locos y ahora gozamos de más de cinco millones de visitas acumuladas y subiendo día a día.
Pero no es solo momento de autocomplacencia, también de reivindicación. Los medios de comunicación por Internet deben estar regulados, reconocidos y cumplir con una determinada legalidad. Desde el principio Burgosdeporte cumplió con los requisitos: formación de una empresa, servidor legal de los canales de radio, control de contenidos y pago riguroso de impuestos en la publicidad.
Es momento de que las normas imperen en lo que actualmente viene a ser una selva de medios de comunicación, algunos sin registro alguno, sin garantías de legalidad y compitiendo con el resto.
En Internet, como en cualquier otro ámbito, los medios de comunicación deben estar reconocidos. No vale todo. No todo es un medio de comunicación y no es lo mismo una página web o un blog, que un diario deportivo, con lo que entraña de esfuerzo y trabajo periodístico diario.
Por eso, junto a la celebración por los 8 años de andadura, expreso mi preocupación por lo que es ahora un campo libre de medios y pseudomedios de comunicación en Internet, algunos sin rigor y sin cumplir norma alguna, que aprovechando el camino andado por otros, pretenden pescar en río revuelto y pueden hacer mucho daño al sector.
Tomar nota.